ENERO

Por la evangelización: Por los jóvenes, especialmente los de América Latina, para que siguiendo el ejemplo de María, respondan a la llamada del Señor para comunicar al mundo la alegría del Evangelio.

FEBRERO

Universal: Por la acogida generosa de las víctimas de la trata de personas, de la prostitución forzada y de la violencia.

MARZO

Por la evangelización: Por las comunidades cristianas, en particular las que son perseguidas, para que sientan la cercanía de Cristo y para que sus derechos sean reconocidos.

ABRIL

Universal: Por los médicos y el personal humanitario presente en zonas de guerra, que arriesgan su propia vida para salvar la de los otros.

MAYO

Por la evangelización: Para que, mediante el esfuerzo de sus propios miembros, la Iglesia en África sea fermento de unidad entre los pueblos, signo de esperanza para este continente.

JUNIO

Por la evangelización: Por los sacerdotes, para que con la sobriedad y la humildad de su vida, se esfuercen en una activa solidaridad hacia los más pobres.

JULIO

Universal: Para que los políticos, los científicos y los economistas trabajen juntos por la protección de los mares y de los océanos.

AGOSTO

Por la evangelización: Para que las familias, gracias a una vida de oración y de amor, se conviertan siempre más en “laboratorios de humanización”.

SEPTIEMBRE

Universal: Para que todos aquellos que administran la justicia operen con integridad y para que la injusticia que atraviesa el mundo no tenga la última palabra.

OCTUBRE

Por la evangelización: Para que el soplo del Espíritu Santo suscite una nueva primavera misionera en la Iglesia.

NOVIEMBRE

Universal: Para que en Oriente Próximo, donde diversos componentes religiosos comparten el mismo espacio de vida, nazca un espíritu de diálogo, de encuentro y de reconciliación.

DICIEMBRE

Universal: Para que cada país decida tomar las medidas necesarias para hacer del porvenir de los más jóvenes una prioridad, sobre todo el de aquellos que están sufriendo.