BULA DE S.S. FRANCISCO
Obispo, Siervo de los siervos de Dios,
 

 


Al Venerable Hermano Rubén Antonio González Medina, C.M.F., hasta ahora Obispo de Caguas, transferido a la Diócesis de Ponce, salud y Bendición Apostólica.

Teniendo que velar por la Iglesia Catedral de Ponce, vacante por haber terminado sus servicios el Excelentísimo Señor Félix Lázaro Martínez, Sch. P., y oído el parecer de la Congregación para los Obispos, tú, venerable Hermano, adornado de comprobados méritos y dotes del corazón y experimentado en tareas pastorales,
especialmente de los jóvenes, nos ha parecido la persona idónea para dicho servicio.

 

 

Así pues, Nos, puesto al servicio de la Catedral de san Pedro, e igualmente solícito por el bien de todo el rebaño del Señor, con Nuestra suprema Autoridad Apostólica, una vez desvinculado tú de la anterior Diócesis de Caguas, te nombramos Obispo con todos los derechos y obligaciones.  Ordenamos, además, que procures dar a conocer estas letras a tu clero y pueblo, a los que exhortamos que te reciban de buen grado y que permanezcan unidos a ti y obedezcan tus mandatos.  Para ti, en fin, Venerable Hermano, imploramos los dones del Espíritu Consolador para que, inflamado por ellos, apacientes a los fieles a ti confiados de tal manera, que sean testigos creíbles de la infinita misericordia del amor de Dios.

 

 

Que la Paz de Cristo, su Hijo, con la asistencia de Santa María Virgen, te bendiga, sostenga y alegre,

a ti y a toda esa queridísima comunidad católica que está en el querido Puerto Rico.

 

 

Dado en Roma, junto a San Pedro, el día veintidós del mes de Diciembre, del año dos mil dieciséis,

en el Jubileo de la Misericordia, tercero de Nuestro Pontificado.

 

 

Francisco