NORMAS Y DIRECTRICES PARA LA
DIÓCESIS DE PONCE

I. Obligación de vestir el traje clerical o el hábito religioso
II. Algunas normas a seguir en las funciones litúrgicas
III. Tiempos sagrados
IV. Estipendios para la celebración de la Misa y aranceles
V. Ministros Extraordinarios de la Comunión
VI. Diaconado permanente
VII. Sacramentos
VIII. Sacramentales
IX. Visita Pastoral
X. Facultades diocesanas
XI. Nombramientos de sacerdotes religiosos para oficios diocesanos
XII. Facultades a los Sacerdotes que vienen a suplir
XIII. Libros parroquiales: redacción y custodia
XIV. Normas complementarias.

I. OBLIGACIÓN DE VESTIR EL TRAJE CLERICAL O EL HÁBITO RELIGIOSO
   
 

Los sacerdotes seculares deberán usar el traje clerical o hábito propio de sus Institutos. Los diáconos permanentes deben vestir el traje clerical, excepto cuando su trabajo no ministerial les sea verdadero óbice para ello. Las religiosas deberán usar el hábito propio de sus Institutos. «Volver arriba»

   
II.

ALGUNAS NORMAS A SEGUIR EN LAS FUNCIONES LITÚRGICAS

 
1. No se podrán omitir, ni total, ni parcialmente, las vestiduras sagradas en la celebración de la Santa Misa.
2. Se pueden usar el Símbolo de los Apóstoles y el Credo de Nicea indistintamente.
3. No se pueden recitar textos del Ordinario de la Misa distintos de los aprobados.
4. No se pueden presentar y ofrecer simultáneamente el pan y el vino al ofertorio.
5. No se puede omitir el lavabo.
6. Deben usarse Plegarias Eucarísticas, Cánones o Anáforas aprobados por la Santa Sede.
7. La doxología: “Por Cristo, con Él y en Él…” es recitada solamente por el sacerdote y el pueblo reponderá: “Amén”.
8. No se deberán omitir las oraciones de los fieles en domingo y fiestas.
9. Se puede volver a comulgar en el mismo día, dentro de otra celebración eucarística en la que participa, pero no más, en el mismo día.
10. En casos de verdadera necesidad, los sacerdotes pueden designar a personas idóneas “ad actum” para distribuir la Sagrada Comunión durante la misa. El sacerdote da a dicha persona la Sagrada Comunión, si es que va a comulgar, y después le bendice con estas palabras: EL SEÑOR TE BEN+DIGA PARA DISTRIBUIR A TUS HERMANOS EL CUERPO DE CRISTO. Este responde: AMÉN. (Inmmensae caritatis n.I.)
11. Postura de los fieles durante la misa:
 
a. de pie
 
desde el principio del canto de ingreso, mientras el sacerdote se acerca al altar, hasta el final de la colecta
el canto de Aleluya que precede al Evangelio y durante todo el Evangelio
durante la profesión de fe y la oración de los fieles
desde el invitatorio “Orad hermanos…” hasta el fin de la misa, excepto en los momentos que luego se enumeran
b. sentados
 
durante las lecturas que preceden al Evangelio, con su salmo responsorial
durante la homilía y mientras se hace la preparación de los dones en el ofertorio
a lo largo del sagrado silencio que se observa después de la comunión
c. de rodillas durante la consagración
12. Los pastores deben mostrar verdadero celo en que los que asistan a la santa misa, lo hagan con traje apropiado.
13. Los fieles gozan de libertad para recibir la Sagrada Comunión en la lengua o en la mano.
14. “La reglamentación de la sagrada liturgia es de la competencia exclusiva de la autoridad eclesiástica; ésta reside en la Sede Apostólica y en la medida que determine la ley, en el obispo” (SC n. 22 párrafo 1)… “Por lo mismo… nadie, aunque sea sacerdote, añada, quite o cambie cosa alguna por iniciativa propia en la liturgia”. (SC n.22 párrafo 3) (Cf. CIC, c. 846.1)
   
Devoción eucarística y reverencia al Santísimo Sacramento
 
1. Los sacerdotes, diáconos, acólitos y ministros extraordinarios de la comunión de uno u otro sexo, deberán manifestar la debida reverencia al Santísimo Sacramento, expuesto o reservado. En la celebración de la Santa Misa si el tabernáculo con el Santísimo Sacramento está en el presbiterio, el sacerdote, el diácono y los ministros hacen genuflexión cuando llagan al altar y cuando se retiran, pero no durante la celebración misma de la misa. Los ministros que llevan la cruz procesional y los cirios, hacen una inclinación de cabeza.
2. El Santísimo Sacramento deberá ser colocado siempre encima de un corporal y debe tener dos cirios encendidos como signo de veneración y de sagrado convite.
3. El Tabernáculo del Santísimo Sacramento debe ser de material sólido y estar fijo en una columna o pared donde esté colocado. La llave no puede dejarse sobre el altar o pegada a la puerta del Tabernáculo, debe guardarse en lugar seguro.
   
Música Sacra
   

“Se entiende por música sagrada aquella que, creada para la celebración del culto divino, posee cualidades de santidad y de perfección de formas. Con el nombre de música sagrada se designa aquí: el canto gregoriano, la polifonía sagrada antigua y moderna en sus distintos géneros, la música sagrada para órgano y para otros instrumentos admitidos y el canto sagrado popular, litúrgico y religioso.” (Instrucción sobre la Música en la Sagrada Liturgia, publicada por Liturgia, marzo – abril 1971. p. 161)

Se reprueba el uso en la Liturgia, de melodías populares comerciales con letra “religiosa” y de melodías provenientes de otras confesiones religiosas.

En varias ocasiones el Santo Padre ha manifestado el deseo de que los fieles de todas las naciones conozcan al menos algunos cantos gregorianos en lengua latina, como el Gloria, Credo, Sanctus, Pater Noster y el Agnus Dei, Adoro te devote, Tantum ergo sacramentum, y otros.

Un disco o cassette durante la celebración de la misa, no suplen el canto.

En Adviento se permite tocar el órgano y otros instrumentos con la moderación que es propia de la índole de este tiempo, sin adelantar el pleno regocijo de la Navidad. En cuaresma se permite tocar el órgano y otros instrumentos para sostener el canto, con la excepción del Domingo Laetare (IV de cuaresma), las solemnidades y las fiestas.

Evítese la música de percusión y los palmoteos durante el ofertorio y la comunión.

 

Conciertos en las Iglesias

 

Se pueden tener conciertos solamente de música sagrada (compuesta para la liturgia) y religiosa (la que se inspira en un texto de la Sagrada Escritura, o en la Liturgia, o que se refiere a Dios, a la Santísima Virgen, a los Santos o a la Iglesia). En cada caso hay que solicitar y obtener el permiso del Ordinario (Carta Circular enviada a los Obispos de la Congregación para el Culto Divino, 5 de noviembre de 1987.).

 

Libros Litúrgicos

 

Todas las iglesias parroquiales y oratorios de religiosos y religiosas, deben poseer un ejemplar del misal romano español. Esto también aplica a las capillas de los campos.

Además, deberán poseer ejemplares de los leccionarios:

 
Ciclos Dominicales A, B, y C (I, II, III); Tiempo Ordinario (IV); Propio y Común de Santos (V); Misas en diversas circunstancias y votivas (VI); y Misas Rituales (VII); Misal Romano y Leccionario, Celebraciones Propias de Puerto Rico, Libro de la Sede, Oración de los Fieles, Leccionario y Misal de la Virgen.

 

Se tolera que en las capillas pobres se usen en lugar de todos los leccionarios, arriba mencionados, otros apropiados.

Deberán tener un ejemplar del Ritual conjunto de los Sacramentos.

Se recuerda a los clérigos que están obligados a realizar la liturgia de las horas conforme al c. 276.2, 3˚, los miembros de institutos de vida consagrada y de sociedades de vida apostólica, conforme a sus constituciones (c.1174.1). Se invita a los demás fieles a participar en la liturgia de las horas, como acción de la Iglesia (c.1174.2). «Volver arriba»

   
III.

TIEMPOS SAGRADOS

   
Días festivos y de precepto
   
  El principal día festivo de precepto en toda la Iglesia es el domingo; en él se celebra el misterio pascual por tradición apostólica.

También deben guardarse los siguientes: 25 de diciembre, 1ro de enero,
6 de enero y Corpus et Sanguis Christi.

Cumple con el precepto de participar en la misa el que asista a ella dondequiera que se celebra en rito católico, ya sea el mismo día festivo, ya sea la tarde del día anterior a partir de las 4:00pm (c. 1248).
   
Normas de ayuno y penitencia
   

Todos los fieles están obligados, por ley divina, a hacer penitencia cada uno a su modo. Pero para que todos se unan entre sí con la observancia común de una penitencia, se mandan los días penitenciales (todos los viernes del año y cuaresma), observando el ayuno y la abstinencia conforme a las normas que siguen (c.1249).

   
  Abstinencia: de carne se guardará todos los viernes de cuaresma, menos cuando coincida con algún día calificado como solemnidad. (c. 1251) Los viernes del año se observarán como días de penitencia.
   
  Ayuno y abstinencia: se guardarán el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo (c. 1251). Ayuno, en rigor, es hacer una sola comida al día. Sigue en pie la interpretación oficial de poder hacer un sencillo desayuno y una sencilla comida, además de la principal.
   

Obligados a la abstinencia están los que hayan cumplido 14 años durante toda la vida; a la del ayuno desde los 18 a los 59 años cumplidos (c.1252).

   
  Sustitución: Quedando a salvo lo determinado con respecto al c.1251, en los días de penitencia se podrá escoger de entre las formas siguientes:
 
o acto de piedad: misa y comunión, rezo del rosario en familia, vía crucis
o acto de misericordia: visitar enfermos, tanto en algún hospital como en su residencia
o abstinencia: de carne y licor
o actos de limosna: entregando una cantidad a los pobres, a algún asilo de ancianos, o de niños pobres
   
Precepto Pascual
   
Este precepto debe cumplirse durante el tiempo pascual, a no ser que por causa justa se cumpla en otro tiempo dentro del año (c.920.2). El tiempo pascual en Puerto Rico se extiende desde la Fiesta de la Presentación del Señor hasta la Fiesta de Nuestra Señora del Carmen, 16 de julio (Fac. Decenn. 6). «Volver arriba»
   
IV. ESTIPENDIOS PARA LA CELEBRACIÓN DE LA MISA Y ARANCELES
 
1. Es obligatorio aplicar tantas misas distintas cuantos hayan sido los estipendios recibidos y aceptados numéricamente, aunque fuese bajos (c.948).

Con respecto a las misas llamadas colectivas, la Congregación para el Clero, el 22 de febrero de 1991, en sus artículos 2 y 3, han decretado lo siguiente:
 
a. En el caso de que los oferentes, previa y explícitamente advertidos estén de acuerdo libremente en que sus estipendios sean acumulados junto con otros para la celebración de una sola misa, será lícito satisfacer esas ofertas con una única misa, aplicada a la intención “colectiva”, no más de una vez por semana.
b. En el caso al que se refiere el primer párrafo de (a), al celebrante sólo le será lícito conservar el estipendio fijado en la diócesis (cf. 950).

La suma que exceda ha de ser entregada al Ordinario, conforme al c. 951.1, que la destinará a los fines establecidos por el derecho (cf. c. 956).
2. Todo sacerdote debe anotar cuidadosamente las misas que recibió para celebrar, y las que ya ha celebrado (c.955.4).
3. Continúa la obligación de aplicar las misas, aunque los estipendios se pierdan sin culpa, del que estaba obligado a celebrar y aplicar (c.949).
4. Si se ofrece una cantidad para las misas, sin indicar el número de ellas, se aplicarán tantas cuantas corresponden conforme al estipendio establecido en el lugar donde reside el oferente, a no ser que deba presumirse legítimamente que su intención fue otra (c.950).
5. El sacerdote que celebre varias misas en el mismo día puede aplicar cada una de ellas por la intención para la que se ha ofrecido estipendio; pero de tal modo que sólo perciba para así mismo el estipendio de una sola de las misas, con excepción del día de la Navidad del Señor en que puede percibir estipendio por las tres (c.951.1).
6. Todas las misas binadas y trinadas (cuando se permite celebrar tres misas en el mismo día) serán celebradas “Ad Intentionem Episcopi”, y si se recibe estipendios por ellas, los sacerdotes los remitirán íntegros mensualmente al administrador del obispado por medio de su párroco (c.951.1).
7. En virtud del rescripto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, del 9 de septiembre de 1997, Prot. No. 125/97, concedido “Ad Beneplacitum huius Discaterii”, todos los sacerdotes pueden celebrar hasta tres misas en día de semana.
8. En virtud del rescripto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, del 5 de marzo de 1998, Prot. No. 482/98, concedido “Ad Beneplacitum huiuis Discaterii”, todos los sacerdotes pueden celebrar cuatro misas los domingos y fiestas de precepto.
9. Las ofrendas de los fieles en ocasión de la administración de ciertos sacramentos y sacramentales son, a partir del 1 de enero de 2005:
 

Ofrendas

Bautismos $ 10.00
Confirmación $ 10.00
Bodas y expedientes $100.00
Bodas sin expedientes $ 60.00
Misas de difuntos $ 30.00
Estipendio de misa $ 10.00
Por todo documento público $  5.00
Emolumento de cancillería $ 10.00

Cuando una parroquia hace el expediente y otra realiza la boda, la que hace el expediente tiene derecho a recibir $40.00 y la que oficia $60.00 Siempre se harán expedientes para todos los matrimonios.

El sacerdote puede aceptar ofrendas y estipendios menores, pero nunca exigir mayores que los aprobados. «Volver arriba»

   
V. MINISTROS EXTRAORDINARIOS DE LA COMUNIÓN
   
Normas para la Institución
 
1. El párroco que desee tener Ministros Extraordinarios de la Comunión se asegurará, de que cada candidato esté adecuadamente instruido y recomendado por su vida cristiana, su fe y costumbres. No sea elegido nadie cuya designación pudiera causar admiración a los fieles (Immensae Caritatis, n. 1, VI).
2. La institución es por un año, renovable cada año, el día señalado por el Señor Obispo.
3. Todos los candidatos deberán tener como parte de su formación los niveles de catequesis que ofrece el Centro Catequístico Diocesano y haber aprobado por lo menos el cuarto nivel. Los religiosos, religiosas y Hermanos Cheos están dispensados de este requisito.
4. Cada ministro deberá poseer un ejemplar del “Ritual de la Sagrada Comunión y del Culto a la Eucaristía fuera de la Misa”, y los varones un alba con cíngulo.
5. Un mes antes de la institución, los párrocos enviarán al Vicario de Pastoral una lista con los candidatos, la cual será cotejada antes de la misa con los allí presentes.
6. Condiciones en que pueden ejercer su ministerio extraordinario:
 
a. Que no haya sacerdote, diácono o acólito o habiéndolos no pueden administrar la comunión, por otro ministerio pastoral, salud, o edad avanzada.
b. Que sean muchos los fieles que piden la comunión.  «Volver arriba»
VI. DIACONADO PERMANENTE
   

Cuando el Obispo Diocesano crea necesario para el bien de la Diócesis preparar candidatos al diaconado permanente, lo comunicará a los párrocos para que éstos presenten candidatos. Los seleccionados tendrán un programa de formación de tres años por lo menos.

No será admitido ningún candidato que no haya aprobado la Escuela Superior.

Para recibir el orden del diaconado permanente se exige para los no casados, los 25 años cumplidos y el voto de celibato, y para los casados tener los 35 años ya cumplidos con un mínimo de 10 años de vida matrimonial (c.1031.2 y Decreto CEP [DCEP] del 12 – VIII – 86, Art. 1).

Los diáconos permanentes tienen la obligación de rezar todos los días las horas litúrgicas de Laudes y Completas (DCEP, Art. 3). «Volver arriba»

   
VII. SACRAMENTOS
   
Edad e instrucción a los padres y padrinos de los bautizados
   

Es obligación de los padres bautizar a los niños. Se comunicarán con el párroco, para pedir el sacramento para su hijo y prepararse a él (c. 867.1).

En todas las parroquias se darán instrucciones pre-bautismales a los padres y padrinos de los bautizados: sobre el aspecto doctrinal y el aspecto litúrgico.

Frecuencia de la administración del Bautismo

Razones pastorales aconsejan se administre el bautismo una o dos veces al mes. Quedan en pie los principios sobre bautismos de emergencia.

   
Libros de Bautismo
   

El párroco debe consignar sin retraso, en el libro de bautismos, los nombres del bautizado, del ministro, de los padres, padrinos y testigos, si los hay, el día y lugar del bautismo y del nacimiento (c.877.1).

El Ordinario del lugar, cuando se trate de seculares, o el Superior de sus súbditos, comunicará al párroco del lugar del bautismo, el hecho de cada ordenación, para que lo anote en el libro de bautismos (c.1054).

El párroco donde se celebre el matrimonio comunicará cuanto antes la noticia del matrimonio al párroco del bautismo, para que haga la anotación correspondiente en el libro de bautismos (c.1122.2).

El párroco debe comunicar la confirmación al párroco del bautismo, para que haga la anotación marginal en el libro de bautismos (c.895).

En el libro de bautismos se anotará la primera comunión y la confirmación, cuando se refiera al estado canónico de los fieles, por razón del matrimonio (excepto en el caso de matrimonio secreto, del c.1133), de la adopción, del orden sagrado, de la profesión perpetua en instituto religioso, o del cambio de rito. Estas anotaciones se escribirán siempre que se dé una certificación del bautismo (c.535.2).

   
Confirmación
   

Son capaces los bautizados no confirmados (c.889.1). No se administre el sacramento antes de los 10 años, hecha la primera comunión, salvo lo prescrito en la Intr. al Ritual de la Iniciación Cristiana de Adultos, nn. 34 y 36 (DCEP, Art. 14).

Tiene facultad por el derecho para confirmar: 1) el presbítero, que por su oficio o por el mandato de su Obispo Diocesano, bautiza a uno mayor de siete años, o le admite ya bautizado a la plena comunión de la Iglesia Católica; 2) el párroco o cualquier presbítero, a los que están en peligro de muerte (c.883).

El Obispo Diocesano debe administrar por sí mismo la confirmación pero si la necesidad lo requiere, puede conceder facultad a uno o varios presbíteros determinados, para que administren este sacramento (c.884.1).

   
Penitencia
   
Por el mismo derecho, los que tienen facultad de oír confesiones, o por su oficio, o por concesión del Ordinario del lugar de su incardinación o de su domicilio, pueden ejercerla en todo el mundo, a no ser que el Ordinario del lugar se lo prohibiera en un caso particular (c.967.2).

Los presbíteros, antes de recibir la concesión, deben ser declarados idóneos, por un examen, o porque conste de otra manera (c.970). El Ordinario del lugar no concederá la facultad habitual a un presbítero, aunque tenga domicilio o casi domicilio en su territorio, sin oír antes, en cuanto sea posible, al Ordinario del mismo presbítero (c.971).

La facultad puede ser para un tiempo indeterminado o determinado (c.972). Debe darse por escrito (c.973).
Revocada la facultad, por el Ordinario del lugar que la concedió, el presbítero pierde la facultad en todas partes. Revocada la facultad por otro Ordinario del lugar, la pierde sólo en el territorio del que la revoca (c.974.2).

La facultad de confesar en todo el mundo cesa no sólo por revocación, sino también por pérdida del oficio, excardinación o cambio de domicilio (c.975).

Todos los que tienen cura de alma están obligados a proporcionar confesores, cuando lo pidan razonablemente, y a darles oportunidad de acercarse a la confesión individual, en los días y horas señalados, según la conveniencia de los fieles (c.986.1). En necesidad urgente está obligado a oír confesiones cualquier confesor y en peligro de muerte, cualquier sacerdote (c.986.2).

Los fieles tienen obligación de confesar, en especie y en número, todos los pecados graves cometidos después del bautismo y todavía no perdonados directamente por la potestad de la Iglesia, ni acusados en confesión individual, de los que tenga conciencia después de un examen diligente (c.988.1). Se recomienda confesar también los pecados veniales (c.988.2). Todos los fieles, una vez llegados a los años de discreción, están obligados a confesar sus pecados graves, al menos una vez al año (c.989).
   
Comunión
   
 
1. Primera Comunión
  Los niños pueden ser admitidos si tienen un conocimiento suficiente y una preparación cuidada, de modo que entienda, en su medida, el misterio de Cristo y puedan tomar con fe y devoción el Cuerpo del Señor (c.913.1).

En peligro de muerte basta que los niños puedan distinguir el Cuerpo de Cristo del manjar común, y recibirlo con reverencia (c.913.2).

Es deber de los padres, de los que hacen sus veces y del párroco, cuidar de que los que han llegado al uso de razón se preparen, y se alimenten cuanto antes de este manjar divino, previa la confesión sacramental.
2. Masones y Comunión
  “Los fieles que pertenecen a las asociaciones masónicas están en estado de pecado grave y no pueden recibir la Santa Comunión”. (Declaración de la Congregación para la Doctrina de la Fe, 26 de noviembre de 1983; AAS 76 [1984], p. 300)
3. Pro-aborto y libre elección (Pro-choice) y comunión
  Las personas católicas que públicamente abogan por el aborto o por la libre elección (pro-choice) con relación al aborto y asumen esas posiciones en el foro público, no pueden acercarse a la Eucaristía por carecer de la debida disposición para recibirla.

El párroco, administrador, vicario parroquial o encargado de parroquia que tenga algún feligrés que se halle en condición de falta de disposición, antes de negarle la Sagrada Comunión públicamente, debe de hablar con él o ella en privado e indicarle que, de no retractarse de su posición, se verá obligado a negarle la Eucaristía públicamente.
   
Orden
 
1. Predicación: Los presbíteros y los diáconos tienen la facultad de predicar en todas partes, con el consentimiento al menos del rector de la iglesia, a no ser que esta facultad les haya sido restringida o quitada por el Ordinario competente, o que por ley particular se requiera licencia expresa (c.764).
2. Matrimonio: Antes de celebrar el matrimonio debe constar que nada se opone a su celebración válida y lícita (c.1066). Se hará un expediente matrimonial que incluya el examen de los contrayentes y de los testigos. Las tres proclamas se publicarán tanto en la iglesia donde vaya a celebrarse el matrimonio como en la parroquia de domicilio e los contrayentes, (c.1067 y DCEP, Art. 17).

Si durante la investigación se descubre que uno o ambos contrayentes no han recibido el sacramento de la Confirmación, si no pueden recibirlo sin grave dificultad, el Obispo de Ponce delega a los párrocos, administradores y encargados de parroquias, para que ellos mismos administren el sacramento, después de una breve y adecuada catequesis.

No podrán contraer matrimonio lícitamente os varones que no hayan cumplido 18 años y las hembras que no hayan cumplido 19 (c. 1083.2 y DCEP, Art. 18).

El párroco al que corresponde asistir al matrimonio: según el c.1115, el matrimonio, en un caso normal, se puede celebrar, hasta en seis parroquias; la del domicilio, casi domicilio o residencia mensual tanto de él como de ella.  Se encargará de hacer la investigación prematrimonial el párroco en cuya parroquia se celebrará el matrimonio.

Con licencia del propio Ordinario, o del párroco, se puede celebrar en el territorio de otra parroquia (c.1115).

Para que sea válida la delegación de la facultad de asisitir a los matrimonios, debe darse expresamente a personas determinadas: si se trata de delegación especial, ha de darse para un matrimonio determinado; y si se trata de delegación general, ha de concederse por escrito (c.1111.2)).  Se entiende que la delegación para un matrimonio determinado se puede dar de palabra, incluso por teléfono; pero la general ha de darse por escrito, y esto para la validez (Cf. Piñero Carrión, Nuevo Derecho Canónico, p. 458).

Celebrado el matrimonio, el párroco del lugar de la celebración lo anotará cuanto antes en el libro de matrimonios de la parroquia y, también cuanto antes, enviará  la correspondiente notificación del matrimonio contraído al párroco del lugar donde se administró el bautismo (Cf. c. 1122.2).

3.

Mixta religión: Las declaraciones y promesas que necesariamente han de hacerse en vistas a la celebración de un matrimonio de mixta religión, de acuerdo con las condiciones que prescribe el c.1125, háganse durante la instrucción del expediente matrimonial, tanto las promesas de la parte católica como la información a la parte acatólica y la instrucción requerida por el mismo (c.1125).

Tales promesas y declaraciones deberán constar en dicho expediente y también las obligaciones, el nombre de la persona que instruyó el expediente y ante el cual se cumplieron las condiciones señaladas por el c.1125.

En la solicitud de licencia para poder celebrar un matrimonio mixto, se hará constar que se ha cumplimentado lo referente a las declaraciones y promesas como establece la CEP, y los Ordinarios del lugar advertirán, en la concesión de la licencia, la necesidad del estricto cumplimiento del c.1127.3 (c.1126 y DCEP, Art. 19). 
4. Dispensa de la forma canónica: Se consideran causas graves para dispensar de la forma canónica,
 
a. la oposición irreductible de la parte no católica
b. que una mayor parte de los familiares sean renuentes a la forma canónica con grave molestia de la parte católica
c. el peligro fundado de un rompimiento familiar o la pérdida de amistades arraigadas
d. graves implicaciones económicas
e.

un conflicto de conciencia entre los contrayentes, insoluble por otros medios

 

En cuanto al modo de la celebración del matrimonio con dispensa de la forma canónica, la celebración revestirá “alguna forma pública”, pudiendo ser:

 
a.

ante el ministro de otra confesión cristiana y en la forma prescrita por ésta

b.

ante la competente autoridad civil y en la forma civil legítimamente prescrita

 

Observándose, en ambos supuestos, la condición para la validez de que se lea, en la celebración, la dispensa de forma canónica, concedida por la autoridad canónica competente.

Cuando un matrimonio se celebre con dispensa de forma canónica, el párroco de la parte católica hará el registro en el libro correspondiente de su parroquia como cualquier otro matrimonio válido, teniendo a la vista el acta matrimonial extendida por el responsable de la otra confesión o del Registro Civil.  En el mismo libro también se consignará el autor de la dispensa del impedimento de disparidad de culto, de la forma canónica y el nombre del que autorizó el matrimonio mixto.

Todo matrimonio celebrado con dispensa de forma canónica será anotado al margen de la partida bautismal correspondiente a la parte católica, a cuyo efecto se harán las debidas comunicaciones, informándose a la curia diocesana (c.1127.2 y DCEP, Art. 20).
5. Nulidad de Matrimonio PROPTER DEFECTUM FORMAE:
  La Pontificia Comisión para la interpretación auténtica del Código de Derecho Canónico, preguntada si para comprobar el estado libre de los que, aunque obligados a la forma canónica, han atentado el matrimonio ante un oficial civil o ante un ministro acatólico, se requiere necesariamente el proceso documental del que habla el c. 1686, respondió en forma negativa (L’Osservatore Romano, Ed. Española, 11-XI-84).

En la Diócesis de Ponce, el Obispo Diocesano se reserva a sí y a sus Vicarios la parte de la investigación prematrimonial que tiene por objeto verificar la libertad para contraer matrimonio canónico de los que, aunque obligados a la forma canónica, han atentado matrimonio ante un oficial civil o ante un ministro acatólico.

Los sacerdotes han de obtener la autorización por escrito del Obispo Diocesano o de sus Vicarios antes de proceder a celebrar un matrimonio en que una o ambas partes han atentado matrimonio con otras personas de la manera antes mencionada.

Para que se conceda esta autorización, han de enviarse a la Cancillería Diocesana los documentos siguientes:
 
1) Solicitud de autorización
2) Certificado de bautismo reciente (no se admiten fotocopias)
3) Copia auténtica del certificado de matrimonio
4) Copia auténtica de sentencia final de divorcio civil
5) Declaración jurada de la parte católica de que su matrimonio no fue convalidado posteriormente
Disposiciones de Derecho Civil acerca de los Requisitos necesarios para Contraer Matrimonio, del Código de Derecho Civil, 1930. Las referencias son a las leyes de Puerto Rico Anotadas (L.P.R.A.) en las que dicho Código se presenta como Título 31.

El signo § indica la sección de dicho Título.
§ 231

Requisitos para su validez

1.

Capacidad legal de los contrayentes

2. Consentimiento de las partes contratantes
3. Autorización y celebración de un contrato matrimonial mediante las formas y solemnidades prescritas por ley

 

§ 232 Capacidad-Incapacidad para contraer matrimonio
1. Los casados legalmente.
2. Los que no tuvieren el pleno ejercicio de su razón.
3. Los varones menores de 18 años y las mujeres menores de 16 años. Se tendrá, no obstante, por revalido ipso facto y sin necesidad de declaración expresa, el matrimonio contraído por menores de dicha edad, si un día después de haber llegado a la pubertad legal, hubiesen vivido juntos sin haber reclamado en juicio contra su validez las personas que legalmente les representen, o si la mujer hubiese concebido antes de la pubertad legal o de haberse entablado la reclamación; y disponiéndose, que toda mujer menor de 16 años y mayor de 14 años que haya sido seducida, podrá contraer matrimonio, previo el consentimiento de sus padres o tutor; y si éstos lo negaren, con el consentimiento de la sala del Tribunal Superior del lugar de la residencia de la seducida, y todo varón menor de 18 años y mayor de 16 años de edad, podrá también contraer matrimonio previo el consentimiento de sus padres o tutor, y se considera suficiente para impedir todo proceso tal matrimonio, al igual que en los demás casos a que se refiere el art. 262 del Código Penal, sec. 968 del Título 33.
4. El menor de edad que no haya obtenido el correspondiente permiso.
5. Los que adolecieren la impotencia física para la procreación.
6. El tutor y sus descendientes, con la persona guardada, hasta que no se apruebe definitivamente las cuentas de la tutela, y ésta haya cesado.
§ 232.a. Tiempo para formalizar el matrimonio

Disuelto el matrimonio por cualquier causa, hombre y mujer quedan en aptitud de formalizar nuevo matrimonio en cualquier tiempo posterior a dicha disolución.

No obstante, a fin de facilitar la determinación de la paternidad, la mujer cuyo matrimonio se haya disuelto y se disponga a formalizar uno nuevo antes de transcurrir 301 días de dicha disolución deberá acreditar ante la persona autorizada que celebrará el matrimonio un certificado médico de si se halla o no en estado de gestación.

Este certificado, si es positivo, constituirá presunción de la paternidad del cónyuge del matrimonio disuelto.

Si la mujer ha dado a luz antes de los 301 días mencionados, no será necesario para formalizar nuevo matrimonio, presentar dicho certificado.

§ 233 Impedimento para contraer matrimonio

Tampoco podrá contraerlo entre sí:

1. Los ascendientes y descendientes por consanguinidad o afinidad.
2. Los colaterales por consanguinidad hasta cuarto grado.
3. El padre o madre adoptante y el adoptado; éste y el cónyuge viudo de aquéllos; y aquéllos y el cónyuge viudo de éste.
4. Los descendientes legítimos del adoptante con el adoptado, mientras subsista la adopción.
5. Los adúlteros que hubiesen sido declarados así por sentencia firme hasta cinco años después de dicha sentencia.
6. Los que hubiesen sido condenados como responsable de la muerte de uno de los cónyuges.
§ 234 Dispensa del grado de consanguinidad

El Tribunal Superior con justa causa podrá dispensar a instancia de parte, el cuarto grado de consanguinidad. La parte que lo solicite someterá al Tribunal una petición jurada acompañada por la prueba documental necesaria.

El Tribunal entenderá y resolverá la petición en sus méritos, sin necesidad de celebración de vista, o discrecionalmente podrá señalarla; Disponiéndose, que cuando los primos hermanos hayan vivido en concubinato y como resultado de esta unión existieren hijos o alguno de ellos estuviere en inminente peligro de muerte, cualquier ministro, sacerdote o juez, que fuere requerido, podrá celebrar el matrimonio, sin dispensa, poniendo en conocimiento de la sala correspondiente del Tribunal Superior, mediante declaración jurada de los hechos del caso, a fin de que se anote en el libro de minutas del Tribunal, como si éste hubiere concedido tal dispensa.

§ 235 Personas que sufren de enfermedades –
Matrimonio prohibido; Nulidad

Por la presente queda prohibido el que personas que padezcan de locura, idiotez, sífilis y de cualquier enfermedad venérea contraigan matrimonio, mientras subsista la enfermedad; y si tal matrimonio llegare a ser contraído podrá el mismos ser anulado por la sala del Tribunal Superior de la residencia de cualesquiera de los contrayentes, a petición del fiscal del Tribunal Superior en que la acción se radique; Disponiéndose, que la acción de nulidad no podrá ejercitarse si la causa hubiere desaparecido al momento de iniciarse la acción.

La acción de nulidad no podrá ejercitarse durante el período de embarazo de la mujer. Declarada la nulidad de un matrimonio a tenor de las disposiciones de las secs. 235 a 240 de este título, los hijos habidos en el mismo serán hijos legítimos.

El procedimiento de nulidad incoado por personas interesadas estará libre de todo costo.

§ 236 Certificado médico exigido para expedición de certificados o licencias matrimoniales
 

**********

§ 237 Prueba de la identidad del que solicite certificado médico
 

**********

§ 238 Penalidad por contraer matrimonio fuera de la ley

“…incurrirá en delito menos grave, y convicta que fuere será castigada con pena de reclusión por un período que no excederá de seis meses.”

§ 240 Penalidad por expedir licencia matrimonial sin certificado
médico; excepciones
Todo registrador demográfico que sin el requisito previo del certificado médico expidiere certificado o licencia para contraer matrimonio, incurrirá en delito menos grave… Disponiéndose, que las disposiciones de las secs. 235 a 240 de este título no serán aplicables en los casos en que se celebre el matrimonio artículo mortis, ni cuando los contrayentes, por declaración jurada prestada libre de derechos ante el registrador demográfico, por lo cual se faculta a dicho funcionario, demuestren que con antelación a la vigencia de esta ley enmendatoria han tenido o procreado ante sí uno o más hijos que viven.
§ 241 Cuando el consentimiento no es válido
No es eficaz el consentimiento:
1. Cuando sea dado al raptor por la raptada, mientras ésta no haya recobrado por completo su libertad.
2. Cuando sea obtenido por violencia o intimidación.
3. Cuando hay error respecto a la persona con quien se va a contraer matrimonio.
§ 242 Consentimiento que necesitan los menores
Los menores de 21 años necesitan para contraer matrimonio, el permiso de las personas que los tengan bajo su patria potestad o tutela; Disponiéndose, sin embargo, que en cualquier caso en que un menor no tuviere padre ni madre, ni se le hubiere nombrado tutor, legalmente podrá un Juez de Distrito, al solicitársele, nombrar un tutor especial quien tendrá autoridad para dar su consentimiento al matrimonio de dicho menor; Disponiéndose, además que antes de hacer tal nombramiento el Juez de Distrito deberá cerciorarse de que dicho menor carece de los recursos necesarios para obtener el nombramiento de un tutor, conforme a lo que para los demás casos dispone la ley; Disponiéndose, que dicho tutor será uno de los más cercanos del menor, siempre que lo hubiere, y su nombramiento se hará constar en el libro de sentencias de cada corte, omitiéndose toda inscripción de dicha tutela en el libro registro de tutelas que se lleva actualmente en el Tribunal Superior.

Los menores de ambos sexos que hayan cumplido 18 años de edad no necesitan autorización paterna, del tutor o judicial para contraer matrimonio en aquellos casos en que se pruebe que la mujer contrayente haya sido violada, seducida o esté en estado de embarazo. «Volver arriba»
   

VIII.

SACRAMENTALES

1.

En virtud del c. 1168 el Señor Obispo concede a los acólitos debidamente instituidos y a los ministros extraordinarios de la Sagrada Comunión.

2.

ditribución de la Eucaritía, hombres y mujeres, la facultad de imponer las cenizas a los fieles.

3.

Los fieles laicos, hombres y mujeres, pueden celebrar las bendiciones, con el rito y las fórmulas previstos para ellos, contenidas en el BENDICIONAL, según se indica en cada una de las bendiciones. Deberá cumplirse con las condiciones del n.18 de las Orientaciones Generales de dicho libro. «Volver arriba»

   
IX. VISITA PASTORAL
   
Se hará cada dos años, coincidiendo con el año par en que se administre en las parroquias el Sacramento de la Confirmación.

Sigue en vigor el Ceremonial, así como todo lo que es objeto de la Visita Pastoral, publicado por este Obispado el 16 de septiembre de 1982.

Se recuerda la obligación de conservar en las parroquias todas las Comunicaciones, Memoranda, etc., de este Obispado, y que son objeto también de la Visita Pastoral (c.535.4). «Volver arriba»
   
X. FACULTADES DIOCESANAS
   
Gozan de ellas los sacerdotes que ejercen su ministerio dentro de 1os límites territoriales de la Diócesis de Ponce con la aprobación por escrito del Ordinario del lugar.
 

Matrimonio

 
1. Celebrar la Santa Misa e impartir la bendición nupcial en los matrimonios mixtos (Instr. Matrimonii sacramentum, n. IV, S.C. pro Doctrina Fidei, 18-111-1966).
2. Invitar al ministro de la parte acatólica tanto a asistir a la ceremonia del matrimonio como a dirigir unas palabras de exhortación al final de ésta, pero nunca realizar o celebrar el matrimonio juntamente con el sacerdote (Ibid., n. V).
Aliae Facultates
 
1. Conmutar, suspender o dispensar de los votos privados y de los juramentos promisorios cuando haya justa causa, siempre que la conmutación, suspensión o la dispensa no lesione el derecho adquirido de otros, ni redunde en perjuicio de otros que rehúsen condonar la obligación (cc. 1196 y 1203).
2. Erigir, empleando los ritos prescritos por la Iglesia, las estaciones del Via Crucis incluso a la intemperie, con todas las indulgencias que están concedidas a los que practiquen este piadoso ejercicio (Past. mun., n. 30).
3. Recibir, por delegación nuestra, la abjuración hecha jurídicamente, de apostasía, herejía o cisma, al menos ante dos testigos; igualmente, la de absolverles en el fuero externo, sujetándose a la fórmula contenida en el Suplemento del Rituale Romanum, de la pena de excomunión en que hubieren incurrido por los referidos delitos (cf. cc. 1355.2 Y 1364.2).
4. Absolver de la excomunión que incurre quien procura el aborto, si éste se produce (c. 1398), en el fuero sacramental, imponiendo una congrua penitencia. «Volver arriba»
   
XI. NOMBRAMIENTOS DE SACERDOTES RELIGIOSOS PARA OFICIOS DIOCESANOS
   

La Curia de Ponce nombra a los religiosos párrocos, administradores, sacerdotes encargados (c.533.3) o vicarios parroquiales, sólo mediante presentación por escrito del Superior Mayor competente. No se harán los nombramientos si no precede dicha presentación. El párroco religioso que haya terminado su trienio u otro período en la orden, deberá ser presentado de nuevo por el Superior Mayor competente para recibir o no, nombramiento de la Curia de Ponce, según el caso.  «Volver arriba»

   
XII. FACULTADES A LOS SACERDOTES QUE VIENEN A SUPLIR
   
Los sacerdotes que vienen a sustituir a sus compañeros ausentes por enfermedad, vacaciones u otra razón, deben recibir nombramiento y facultades del Ordinario del lugar. Normalmente el que está por ausentarse los presenta antes de partir. Si no puede hacerlo personalmente, lo hace por carta, especificando el nombre y apellidos del sustituto, la diócesis donde está incardinado, o la provincia religiosa a que pertenece, cuando se trata de un sacerdote religioso. Asimismo, se les avisará de la obligación de respetar y obedecer todas las normas existentes en la diócesis.

Dichos sacerdotes deberán:

 
1. enviar a este Obispado el cuestionario, que debe rellenar el Obispo o el Superior religioso del sacerdote interesado en trabajar en la diócesis
2. sin este cuestionario debidamente cumplimentado, no se concederán facultades en la diócesis
Además deberán mostrar documento por el que conste:
 
1. que han sido declarados idóneos para oír confesiones por la autoridad competente (c. 970); o
2. que tiene facultad de oír confesiones, o por su oficio o por concesión del Ordinario del lugar de su incardinación de su domicilio (c. 967.2).

Ceremonial de toma de posesión de párroco

   
  La posesión canónica de los nuevos párrocos consistirá en:
 
1. EL OBISPO o El DELEGADO lee a la asamblea el nombramiento.
2. Pronuncia palabras de presentación del nuevo párroco al pueblo, lo cual puede hacerse durante la homilía.
3. Recibe la Profesión de Fe y el Juramento de Fidelidad del nombrado.
4. Entrega al párroco: el libro de los Evangelios y las llaves de la iglesia, diciendo palabras apropiadas. «Volver arriba»
   
XIII. LIBROS PARROQUIALES: REDACCIÓN Y CUSTODIA
   
Siguen en vigor las normas dadas en el Memorando del 9 de septiembre de 1982, pp. 1-3 (Fuentes, Libros parroquiales, Contenido de los libros parroquiales, Apertura y cierre de los libros, Tiempo de redacción).
   

Responsable

Según el c. 535.1 el párroco es responsable de escribir y custodiar todos los libros parroquiales. Según Regatillo, Casos Canónicos, 1,2a ed., Santander 1951, p. 399, el párroco puede delegar esta obligación, aún de modo habitual, mientras no se diga lo contrario, a uno o más de sus vicarios parroquiales, en virtud del c. 137.1.
Cuanto se dice del párroco en este contexto ha de entenderse también del administrador parroquial (c. 539).

No obstante la facultad que el Derecho Canónico le da de delegar a otros sacerdotes, el párroco será siempre el responsable de los libros parroquiales, tanto en lo que se refiere a su correcta redacción como a su diligente custodia.

El párroco tiene el deber de formar a las personas que le ayudan en la redacción y custodia de los libros inculcándoles la importancia que éstos tienen en la vida de la Iglesia y los serios daños que puede ocasionar a los fieles la negligencia en esta delicada materia.

Los libros parroquiales deberá firmarlos el párroco, no quien realiza o asiste el sacramento (c. 535 y 1121).

Firma de las Partidas

Cada parroquia ha de tener su propio sello; los certificados que se refieren al estado canónico de los fieles, así como también las demás actas que puedan tener valor jurídico, deben llevar la firma del párroco o de su delegado, y el sello parroquial (c. 535.3).

Correcciones

A pesar de haberse empleado diligencia en la redacción de los libros siempre hay la posibilidad de que se deslicen errores en las partidas. Las correcciones son obligatorias cuando se trata de las cosas que directa y principalmente se afirman (c. 1541). Las correcciones deben hacerse ordinariamente antes de firmarse las partidas.

G. Arreche, E. Regatillo y T. Muñiz tratan de tres clases de errores en que se suele incurrir e indican los modos de corregir1os. Todos están de acuerdo en que nunca se debe borrar ni raspar lo ya escrito, ya que lo raspado o borrado se tendrá por apócrifo.

Los errores se reducen a los siguientes:

a) Supresión de palabras o frases.
b) Sustitución de palabras o frases.
c) Agregación de palabras o frases.

En el caso a), es decir, que sólo hay que suprimir palabras o frases, se cancelarán las mismas pasando dos líneas por encima, de modo que permitan ver lo que se había escrito, y se le pondrá seguidamente un asterisco (*). Al pie o margen de la partida se pondrá de nuevo el asterisco, acompañado de la frase Lo tachado no vale y firma al lado

Por ejemplo:

Engracia Ruiz* Martínez Vélez

*Lo tachada no vale. (Firma)

En el caso b), es decir, cuando hay que poner una palabra o frase correcta por otra incorrecta, se tacha lo que se quiere suprimir, como antes indicado, y se le pone un asterisco, y al pie o margen de la partida se pondrá un asterisco, acompañado de la frase: Lo tachado no vale. “………………….” vale y se firma al lado.

Por ejemplo:

Engracia Rodríguez* Vélez

*Lo tachada no vale, "Martínez" vale. (Firma)

En el caso c), es decir que se quiere incluir una palabra o frase, se pondrá un asterisco con dos pares de comillas donde se ha omitido, al pie o margen de la partida se pone otro asterisco acompañado de la frase “……………….” vale y se firma.

Por ejemplo:

Engracia "*" Vélez

*"Martínez" vale. (Firma)

Cuando hay que hacer más de una corrección, se usarán dos o más asteriscos para la segunda o sucesivas.

Por ejemplo:

Antonio *Pérez Roldan

Engracia Ruiz **Martínez Vélez

*Lo tachado no vale, "Juan" vale. (Firma)

**Lo tachado no vale. (Firma)


Si las correcciones o enmiendas han de hacerse después de haberse firmado las partidas, puede hacerlas el mismo párroco que la firmó, pues la misma fe merece antes o después de su firma (T. Muniz, Procedimientos eclesiásticos, II, 23. ed., Sevilla 1925, p. 18).

Si las correcciones han de hacerse por otro sacerdote diferente del que las firmó, entonces se debe recurrir a la Curia Diocesana y seguirse el siguiente procedimiento:

a. solicitud del interesado al Canciller, acompañado de la partida que se trata de rectificar y ofreciendo prueba documental o testimonio
b. providencia del Canciller admitiendo la petición y encomendando al párroco el examen de los testigos
c. examen de los testigos por el párroco, según las instrucciones recibidas del Canciller
d. decreto del Canciller por el cual da lugar a lo solicitado ya ordenando rectificar la partida al margen o al pie de la misma, si la rectificación es pequeña, ya ordenando escribir nueva partida si la rectificación es notable
e. rectificación o nueva inscripción de la partida por el párroco, el cual, tanto en uno como en otros casos ha de hacerse referencia al decreto del Canciller al margen de la partida y ha de consignar, además, si inscribe nueva partida:
1. al margen de ésta, donde debió figurar
2. al margen de la antigua, donde se encuentra la nueva, indicando libro, folio o página y número de la partida
f. el párroco guardará el decreto de la Cancillería - en sus archivos (G. Arreche, Derecho práctico parroquia, Santiago de Chile, 1934, p. 362)

Si se ha errado notablemente es preferible anular toda la partida, escribiendo sobre ella en dirección oblicua la palabra ANULADA y firmada por el párroco y estampando el sello parroquial (Arreche, o.c., p.350). Se pone una referencia al libro, folio o página y número de partida de la nueva inscripción.

Se sigue el mismo procedimiento para INSCRIPCIONES TARDÍAS.

   

Inscripción del bautismo de los ilegítimos y adoptivos

Cuando se trata de un hijo de madre soltera, ha de inscribirse el nombre de la madre, si consta públicamente su maternidad o ella misma lo pide voluntariamente, por escrito o ante dos testigos; y también se ha de inscribir el nombre del padre, si su paternidad se prueba por documento público o por propia declaración ante el párroco y dos testigos; en los demás casos, se inscribirá sólo en nombre del bautizado, sin hacer constar para nada el del padre o de los padres (c. 877.2).

Si se trata de un hijo adoptivo, se deberá cuidar que en el Libro de Registros de Bautismos se haga constar el nombre de los adoptantes y que, en la misma inscripción consten, además, los otros datos que recoja la inscripción de adopción efectuada en el Registro Civil, a cuyo efecto el párroco exigirá, antes de proceder a la inscripción en el libro de bautizados, el oportuno documento del Registro Civil que certifique legítimamente la adopción practicada (c. 877.3 y DCEP, Art. 13).

   

Observación

La mayoría de los errores que aparecen en las partidas de bautismo tienen su origen en las llamadas "boletas" u hojas sueltas donde se
anotan los datos que han de aparecer en el libro de bautismos y en el grado de responsabilidad y preparación de las personas encargadas
de llenar dichas boletas.

Los datos que se recogen previamente al asentamiento de las partidas deben escribirse en libretas preparadas para ese fin. Con esto se
disminuiría notablemente la injustificable pérdida de boletas que ha tenido lugar en Puerto Rico desde hace años.

   

Normas que han de observar los párrocos y administradores
cuando deban presentar a la Curia Diocesana sus proyectos
de construcción, mejoras, compras u otras transacciones.

1. La solicitud deberá ser dirigida al Ecónomo Diocesano, quien comprobará que toda la documentación necesaria estará en orden, a
fin de referirla al Vicario General, delegado para hacer las consultas al Consejo de Asuntos Económicos y al Colegio de Consultores.
EI Ecónomo Diocesano esta delegado para permitir transacciones hasta la suma de $10,000.00 (diez mil dólares).
2. EI párroco deberá presentar junto con su solicitud:
a. Plan detallado de cómo piensa financiar el proyecto
b. Boceto o croquis de la estructura que proyecta construir o de las mejoras que desea hacer a las estructuras existentes
c. Dos cotizaciones o más para construcción, mejoras a la propiedad, compras u otras transacciones.
3. Las garantías que se ofrezcan deberán proceder de otras fuentes distintas de la Diócesis de Ponce.
4. Deberán tener en cuenta los Artículos 27, 28 y 29 de las NORMAS COMPLEMENTARIAS al código de Derecho Canónico de 1983, contenidas en la página 121 de este Directorio. «Volver arriba»
XIV. NORMAS COMPLEMENTARIAS
   

Normas Complementarias al Código de 1983, aprobadas por la Conferencia Episcopal Puertorriqueña (DCEP) y confirmadas por la
Congregación para los Obispos, 31-V-86, Prot. No. 547/84.

Art. 9 c.766

Para admitir un laico a hablar en una iglesia u oratorio, se requiere:

a. el permiso del Ordinario del lugar, determinando la persona, la circunstancia y el lugar
b. que la autorización del Ordinario del lugar se interprete en sentido estricto
c. que no sea en un acto litúrgico

Art. 10 c. 772.2

Se reafirman las prescripciones que acerca del c. 831.2 (Art. 11) se establecen en el presente decreto, donde se trata de clérigos o
miembros de cualquier instituto religioso. En el caso de que se autorizara dicho ministerio a un laico, deben aplicarse las normas señaladas
para el c.766 (Art. 9) en este mismo decreto.

Art. 11 c.831.2

Cualquier clérigo o miembro de cualquier instituto religioso, que no ejerza ya algún ministerio en bien de la diócesis, necesita el permiso del
Ordinario del lugar para intervenir habitualmente en programas de radio o televisión. Este permiso lo concederá el Ordinario del lugar donde
se origina la emisión. Asimismo necesitarán permiso de su Ordinario para intervenir, de manera eventual, en programas de radio o televisión.

Art. 12 c. 854

Obsérvese la forma tradicional de bautizar por infusión.

Art. 13 c. 877.3

Se deberá cuidar que en el Libro de Registros de Bautismos se haga constar el nombre de los adoptantes y que, en la misma inscripción
consten, además, los otros datos que recoja la inscripción de adopción efectuada en el Registro Civil, a cuyo efecto el párroco exigirá, antes
de proceder a la inscripción el libro de bautizados, el oportuno documento del Registro Civil que certifique legítimamente la adopción
practicada.

Art. 14 c. 891

No se administre el sacramento de la confirmación antes de los 10 (diez) años, hecha la primera comunión, salvo lo prescrito en la
Introducción al Ritual de la Iniciación Cristiana de los Adultos, nn. 34 y 36.

Art. 15 c. 964.2

Se establece que:

a. en el futuro, en todas las iglesias de nueva construcción, se provea un lugar adecuado para locutorio-confesionario donde se facilite, al fiel que lo desee, la posibilidad de consultar o confesarse cara a cara o en el confesionario provisto de rejilla fija
b. igualmente, en las iglesias ya existentes y cuyas facilidades lo permitan, se habilite dicho locutorio-confesionario
c. en ambos casos se requerirá el visto bueno de la autoridad competente
d. donde no exista la posibilidad de habilitar dicho locutorio, de conformidad con lo requerido por el c. 964.2, se mantendrá la práctica
actual de administrar el sacramento de la reconciliación en confesionario provisto de rejilla fija

Art. 16 c. 1062.1

Cuando existen efectos jurídicos civiles, debido a una promesa de matrimonio, esto deberá ponerse en conocimiento del Ordinario del lugar en caso de que se pida matrimonio religioso.


Art. 17 c. 1067

1. Hágase un expediente matrimonial que incluya el examen de los contrayentes de acuerdo con el Anexo n.1 de este decreto (Modelo de Expediente Matrimonial). Asimismo, de creerlo conveniente quien instruya el expediente, someterá examen de acuerdo con el Anexo n. 2 de este decreto (Examen de Testigos), a testigos que conozcan a los contrayentes.
2. Las proclamas se publicarán tanto en la iglesia donde vaya a celebrarse el matrimonio como en la parroquia de domicilio de los contrayentes.

Deben hacerse 3 (tres) proclamas de viva voz en 3 (tres) domingos seguidos o fiestas de precepto o en su lugar, publicarse por 8 (ocho) días seguidos que incluyan 2 (dos) domingos o fiestas de precepto, ya fijándolas a las puertas de la iglesia o publicándolas en el boletín parroquial semanal.


Art. 18 c. 1083.2

No podrán contraer matrimonio lícitamente los varones que no hayan cumplido 18 (dieciocho) años y las hembras que no hayan cumplido 16 (dieciséis).


Art. 19 c. 1126

Las declaraciones y promesas que necesariamente han de hacerse en vistas a la celebración de un matrimonio de mixta religión, de acuerdo con las condiciones que prescribe el c. 1125, háganse durante la instrucción del expediente matrimonial, tanto las promesas de la parte cató1ica como la información a la parte acatólica y la instrucción requerida por el mismo c. 1125.

Tales promesas y declaraciones deberán constar en dicho expediente y también se hará constar, obligatoriamente, el nombre de la persona que instruyó el expediente y ante la cual se cumplieron las condiciones señaladas por el c.1125.

En la solicitud de dispensa para poder celebrar matrimonio mixto, se hará constar que se ha cumplimentado lo referente a las declaraciones y promesas como establece la CEP, y los Ordinarios del lugar advertirán, en la concesión de la dispensa, la necesidad del estricto cumplimiento del c. 1127.3.

Art. 20 c.1127.2

I. La CEP, quedando a salvo el derecho del Ordinario del lugar, considera causas graves:
a. la oposición irreductible de la parte no católica
b. que una mayor parte de los familiares sean renuentes a la forma canónica con grave molestia de la parte católica
c. el peligro fundado de un rompimiento familiar o la pérdida de amistades arraigadas
d. graves implicaciones económicas
e. un conflicto de conciencia entre los contrayentes, insoluble por otros medios
II. En cuanto al modo de la celebración del matrimonio con dispensa de la forma canónica la celebración revestirá "alguna forma pública" (c.1127.2), pudiendo ser:
a. ante el ministro de otra confesión cristiana y en la forma prescrita por ésta
b. ante la competente autoridad civil y en la forma civil legítimamente prescrita

Observándose, en ambos supuestos, la condición para la validez de que se lea, en la celebración, la dispensa de forma canónica, concedida por la autoridad canónica competente.

III. Cuando un matrimonio se celebre con dispensa de forma canónica, el párroco de la parte católica hará el registro en el libro correspondiente de su parroquia como cualquier otro matrimonio válido, teniendo a la vista el acta matrimonial extendido por el responsable de la otra confesión o del Registro Civil. En el mismo libro también se consignará el autor de la dispensa del impedimento de disparidad de cultos, de la forma canónica y el nombre del que autorizó el matrimonio mixto.

Todo matrimonio celebrado con dispensa de forma canónica será anotado al margen de la partida bautismal correspondiente a la parte católica, a cuyo efecto se harán las debidas comunicaciones, informándose a la Curia Diocesana.

Art. 21 c.1236

La mesa de altar fijo, además de que puede ser de un solo bloque de piedra natural, también puede ser de cemento o de madera dura como la caoba, el ausubo u otra similar.


Art. 22 c. 1246

Además de los domingos, son días de precepto en Puerto Rico: Navidad, Santa María Madre de Dios (1° de enero), Epifanía y el Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo.


Art. 23 c. 1251

Serán días de ayuno y abstinencia el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo. Serán días de sola abstinencia los demás viernes de Cuaresma. Los viernes del año se observarán como días de penitencia.


Art. 24 c. 1253

Quedando a salvo lo determinado con respecto al c. 1251, en los días de penitencia se podrá escoger de entre las formas siguientes:

a. ABSTINENCIA de carne y licor.
b. ACTO DE PIEDAD que puede ser el rosario en familia o la asistencia a misa y comunión o el Vía Crucis.
c. ACTO DE MISERICORDIA visitando enfermos necesitados, tanto en algún hospital como en su residencia.
d. ACTOS DE LlMOSNA entregando una cantidad congrua a pobres, en especial a algún asilo de ancianos, o de niños pobres en un hospital de beneficencia.

Art. 27 c. 1277

Se considerarán actos de ADMINISTRACIÓN EXTRAORDINARIA los que sobrepasen en la cantidad de $10,000.00 (diez mil dólares) los fines, modos y cuantías reflejadas en el PRESUPUESTO DIOCESANO como ORDINARIOS, o cuando deban utilizarse, en igual cantidad, fondos del PATRIMONIO ESTABLE o suponga, en cualquier medida, PELIGRO para la SITUACION PATRIMONIAL.


Art. 28 c. 1292.1

A los efectos de este canon la suma máxima es de $1, 000,000 (un millón de dólares) [Cong. Clero, N. 94000031, 28 enero 1994].


Art. 29 c. 1297

El arrendamiento de bienes eclesiásticos, bien sean rústicos o urbanos, se equipara a la enajenación en cuanto a los requisitos necesarios para su otorgamiento.  «Volver arriba»