(Entrada)
MARCHA DE LA IGLESIA

Los que somos llamados a la Iglesia,
cantemos todos al señor que nos reúne. (2)

Venimos desde lejos ante el Señor,
trayendo en nuestras manos la alegría.
Un sólo corazón nos une en el amor,
al ser los invitados a la fiesta.

Formemos con Dios mismo en comunión,
una unidad de vida y esperanza,
que cruza por el mundo, sintiendo la emoción
de ser el cuerpo santo de la Iglesia.

Formando un sólo cuerpo con el Señor,
marchamos a la gloria de Dios Padre.
La fuerza del amor resuena en nuestra voz
buscando un mundo nuevo más humano.