(Entrada)
FELICIDAD DE VIVIR EN TU CASA


Felicidad de vivir en tu casa,
y de alabarte por toda la vida. (2)
¡Qué bueno es estar en tu casa!
¡Padre mío y Dios mío!
¡Cuánto anhela mi alma!,
y que ardiente desea, habitar en tu templo
todo me alegra en ti, Señor.


Su nido hallan todas las aves
donde poner polluelos,
también las golondrinas.
yo encontré en tus altares.
Yo te he encontrado a ti mi Dios.

Dichoso el hombre que en ti pone
toda su fortaleza, y que con pasión quiere,
caminar por su senda
yendo por los desiertos,
lluvia y fresco siempre hallará.