(Entrada)
ALTO, ESCÚCHAME

Alto, escúchame. No sigas caminando más.
Hoy quiero decirte lo que hizo Dios en mí.
Tienes que saber que un día yo acepté al Señor.
Soy un hombre nuevo y ahora vivo para Él.

¡Qué alegría es ser un testigo de Dios,
de sentirle con fe en el corazón!
Y aunque todos me digan que eso no es verdad,
yo lo siento en mi vida aún más, mucho más.

Dios te quiere a ti, eres importante para Él.
Tienes que aceptarlo, y ahora mismo por la fe.
Y aunque tengas dudas, Él después te las aclarará.
Deja el conformismo de este mundo y síguele.